Ayer tuve un día milagroso y quería compartirlo contigo.

Se abrieron caminos y posibilidades más grandes de lo que podía imaginar. Aparecieron ofertas de trabajo que no había ni contemplado. Un regalo de incalculable valor para mí: un espónsor para traducir mi libro al inglés y para empezar mi podcast en inglés.

Y, por último, por fin, conseguí tener todos mis papeles en orden. Además, el mismo día, unos amigos nos informaron de que consiguieron tener el proceso totalmente completo en 4 meses. Lo cual me da la esperanza de poder viajar en menos de 14 meses (contando desde hoy), lo cual cambia la cosa.

Si me hubieras preguntado si esto era posible tan solo dos semanas atrás, no te hubiera creído. Me sentía totalmente estancada y sin margen de movimiento. Un poco hasta el moño, entre tú y yo.

Incluso, el día anterior al día del milagro, fue muy turbio, con muchas discusiones con operadoras varias (imagino te suenan). Además, ese mismo día íbamos ya a finalizar el proceso de papeles pero, por enésima vez (y no, no es una exageración), el médico legal se dio cuenta de que aún me faltaba otro papel por entregar. ¿No me podían decir qué necesitaba todo de una vez?

Esto suponía A) ir al centro de vacunas y B) ir corriendo a otra ciudad a una hora de distancia para entregar el justificante. Y todo esto en menos de una hora y media.

Y ahí tuve un momento de realización. Es como si algo o alguien me hubiera gritado PARA. Y paré.

De mi boca salió: Oye, honey, ¿qué te parece tomárnoslo como una aventura? Como si estuviéramos en el Señor de los Anillos y los obstáculos formaran parte de nuestra aventura? Sonreímos dispuestos a cumplir con la misión. No había nada que nos fuera a detener.

Incluso, en broma, miramos al cielo diciendo, ¿esto es todo lo que tienes? 😊

Y ahora te pregunto, ¿cuántas veces te pillas en la queja en lugar del agradecimiento? ¿en el miedo en lugar de en la fe? ¿en el problema en lugar de en la posibilidad?

Imagínate que tuvieras que ver la película de tu vida en el cine, ¿te quedarías a verla si vieras a dos protagonistas quejicosos y amargados? No saldrías pasados 10 minutos de ver al protagonista haciendo scrol?

Esta reflexión me ha hecho darme cuenta de que realmente está en mis manos vivir mi vida como si fuera una aventura y sentir los obstáculos como misiones.

¿Qué diferente no?

Ojalá hubiera tenido esta mentalidad mucho antes en este proceso en el que ya llevo 7 meses.

Pero… más vale tarde que nunca.

Te deseo de todo corazón que transformes tus obstáculos en misiones y tu vida en una maravillosa aventura que valga la pena sentarse en el cine a ver.

 

Deja que ocurra el milagro. El milagro eres tú.

 

Te mando amor y confianza y, si necesitas a un Sancho Panza para tu aventura, aquí estaré a tu lado.

 

 

✨ Más Kindfulness, por favor. ✨

🌊 Porque no todos vamos en el mismo barco,
pero todos compartimos el mismo mar. 🌊

 

💚¡Un abrazo de corazón a corazón 💚 y …

 

¡Ojalá seas tú todos los días de tu vida! 

      

Con todo mi amor,

Ana Merlino

▪Directora del Programa Coaching Fusión y del Programa de Desarrollo Personal Satis. ▪Coach MCC (personal, ejecutivo y grupal), formadora y conferenciante desde 2.010. ▪Directora del Show benéfico "Tu Gran Apuesta" (2019) ▪Especialidades: Coaching, PNL, habilidades de comunicación, mapas mentales, creatividad, gestión del tiempo, recursos teatrales,  zona mágica, … ▪Psicóloga Coach licenciada, especializada en psicopatología clínica, legal y forense.  Máster en PNL, Coaching WingWave, TDA (Team Coaching), mapas mentales y técnicas de creatividad (Edward de Bono).  ▪Actriz en formación (Nancy Tuñón) desde 2016. ▪Competencias: Liderazgo y comunicación en grupos (formación y coaching), dinamización de equipos de trabajo, adaptación al cambio,  tenacidad, organización. ▪Idiomas: Castellano (nativo), catalán e inglés (bilingüe), alemán (intermedio), francés (básico).  ▪Mi frase: “Ojalá seas tú todos los días de tu vida“  Más en: : https://www.linkedin.com/in/anamerlino