¿Cuánto más puedes recibir de la vida?

Yo ya por Barcelona disfrutando de los reencuentros, los cafecitos con encanto de esta ciudad y de sus cafés con leche a un tercio del precio de EEUU y del arte abundante al alcance de todos los bolsillos, incluyendo danza, museos, cines a un precio no prohibitivo. 😊
Durante toda esta semana he estado enfocada en la Semana Internacional del Coaching y ha sido muy emocionante reconectar con tantas personas lindas. Especialmente memorable fue el taller Coaching Afterwork.
Muchos me preguntan cómo me siento al regresar después de un año fuera.
Honestamente, creo que podría llamar casi cualquier lugar del mundo mi casa. Sin embargo, cuanto más lejos estoy del lugar del mundo donde más tiempo he pasado (Barcelona), más me permito ser otra. O quizás no soy otra. Quizás soy yo sin recuerdos, referencias, ni asociaciones de lo que tendría que ser.
En este nuevo país, energéticamente adolescente comparándolo con el Viejo Mundo, siento que soy libre. Y eso que “técnicamente” no lo era ya que poco después de casarme el 26 de mayo de 2025 me enteré de que no podría salir del país hasta que tuviera mi Green Card. Eso podría llevar meses o incluso un par de años.
Ha sido un año de muchos ajustes a nivel cultural, de pareja, de costumbres, de comida, sociales y de vida. Y cuando ya sentía la mella del kilómetro 43 de esta maratón de papeles para alcanzar la libertad, por fin, el 1 de abril (April’s Fools) tras la entrevista, nos anunciaron que estaba cualificada para recibir mi Green Card.
No fue hasta mediados – finales del mes que la recibí físicamente y, por supuesto, lo primero que hice fue comprarme un billete para Barcelona y Gran Canaria para ver a todos los míos: amigos, familia y clientes (a los que también considero parte de mi familia).
¿Quieres que te confiese algo? Al llegar al aeropuerto Green Card y pasaporte español en mano tuve la sensación de que el mundo es mi casa. Mientras tenga mi ordenador, mi libertad, mi amor, mi gato y mis sueños conmigo, poco más necesito. Bueno, sí, mi pasaporte y mi Green Card xD.
Algo que me ha quedado claro en un año lleno de obstáculos y retos es que ser feliz es una elección. Y que no hay circunstancia dolorosa que tenga el derecho de robarte las ganas de vivir y especialmente la posibilidad de sonreír.
Me siento especialmente agradecida por todo lo vivido este pasado año porque, como en “El viaje del héroe”, vuelvo a la comarca diferente, más llena de corazón y más liberada de la desconfianza que a veces me acecha.
En uno de los momentos en que más se me hizo cuesta arriba no poder abrazar a los míos, una persona, sin saber por lo que estaba pasando me dijo: Ana, qué bien que compartas tus actividades, post, mails y tu libro. Tu luz es tan necesaria.
Así que no sé en qué momento estás ahora pero, por si acaso quiero decirte lo mismo:
Tu luz es necesaria. Y solo depende de ti transmitirla. Sé que a veces la vida se hace cuesta arriba pero te prometo que cuando lo hayas pasado y mires atrás TODO tiene sentido.
También quiero decirte que solo depende de ti ser capaz de recibir luz. Solo podemos recibir luz y amor en la medida en la que damos permiso a la vida para hacerlo.
¿Cuánto más puedes recibir hoy, amor?
Te mando todo el amor y luz que seas capaz de recibir hoy.
¡Un abrazo!
✨ Más Kindfulness, por favor. ✨
🌊 Porque no todos vamos en el mismo barco,
pero todos compartimos el mismo mar. 🌊
💚¡Un abrazo de corazón a corazón 💚 y …
¡Ojalá seas tú todos los días de tu vida!
Con todo mi amor,

