El espacio entre las teclas

Hoy me desperté así.
Pensando, ¿qué tengo?
Tengo el amor, un hogar, familia, amigos, clientes a los que adoro, pasión por lo que hago, por aprender, por viajar, por escribir, por soñar. Tengo un hogar muchas casas de acogida. Tengo ganas de vivir.Salud. Lo tengo todo.
Estoy en uno de los momentos de transición más importantes y decisivos de mi vida y, sin embargo, tan confiada. ¿Me habré vuelto temeraria? Quizás he olvidado lo que se siente al tener miedo, o a lo mejor me he acostumbrado a él.
Puede ser que finalmente haya entendido que esto es un juego y que venimos a jugar. A explorar. A no dejarse nada para la otra vida. Aquí hemos venido a vivir.
Me he dado cuenta de que vivir a tope también significa quedarse y crecer hacia dentro. Viajar, aprender, trabajar hasta pasada la medianoche, cambiar de rumbo, conocer gente nueva, ir a conciertos, cantar a pleno pulmón, bailar hasta que ya no seas tú quien baila sino la música a través de ti. Esos momentos son las notas musicales de la vida.
Pero, ¿qué pasaría si tocaras todas las teclas de un piano a la vez? Se convierte en ruido. Lo que hace que una melodía sea bella y profunda, no son solo las notas, sino las pausas entre ellas.
Creo que hasta ahora no había sido tan consciente del valor de ese espacio. Una lectura tranquila en el banco de un parque, llamar a mi madre de camino al café, acurrucarme con mi marido en el sofá y ver nuestra serie favorita, darle un beso a mi gato porque sí, saber que hoy toca pizza de masa madre y mañana baile. Eso, aunque mi alma inquieta no lo quisiera admitir, también está muy bien.
Si solo inhalas te acabarás ahogando y, además, no podrás tomar más. La vida es inhalar, tomar y también exhalar y soltar. Relajar. Hacer espacio.
Especialmente si eres empresario, directivo, autónomo, madre o padre o simplemente autoexigente tendrás en tu vida muchos momentos de tocar todas las teclas a la vez, de mucho ruido y de poco silencio. ¿Te suena?
Lo curioso es que cuanto más ruido hay, pareciera que menos capaces somos de avanzar.
Cómo decía Joe Dispenza hay que meditar quince minutos al día, menos si estás estresado, que entonces son dos horas. 😊
Para ti si vives tocando muchas teclas a la vez ojalá pueda llegarte esto:
solo en el silencio podrás encontrarte,
conectar con la visión de águila
y disfrutar de tu cosecha.
Para ti hoy, el espacio entre las teclas.
✨ Más Kindfulness, por favor. ✨
🌊 Porque no todos vamos en el mismo barco,
pero todos compartimos el mismo mar. 🌊
💚¡Un abrazo de corazón a corazón 💚 y …
¡Ojalá seas tú todos los días de tu vida!
Con todo mi amor,

