Pon esto cerca de tu almohada

He visto la muerte de cerca
¿Y sabes lo que me dijo?
Qué viviera.
Qué despertara.
Me dijo que esta situación me ofrece una opción:
¿Quieres seguir aquí?
Wow! ¿¡Pero qué pregunta es esa!? Pues claro, contesto.
No tan deprisa, querida. Ni siquiera lo has pensado.
¿Quieres seguir aquí?
Ahora tienes la opción de decidir. Pero si te quedas será bajo una condición.
¿Cuál?
Tendrás que vivir. ¿Entiendes lo que es eso?
Pensaba que lo sabía… Qué sabía vivir. De hecho… es lo que hago. Enseño a vivir. Despierto. Transformo.
Supongo que ahora esta experiencia me quiere enseñar a mí. Ahora es mi maestra y me acompaña.
Quizás he llegado a ese punto donde vivir cobra otro sentido más profundo. Donde he aprendido a vivir hasta un nivel y ahora viene el siguiente. En este nivel mi piel ya ha caducado y ahora comienza otra manera de ver el mundo.
Es un camino en solitario. Aunque a lo lejos oigo las voces de quienes me acompañan.
¡Quiero seguir aquí! les grito.
Quiero seguir aquí, le susurro a la Vida.
Tímida le pregunto: ¿Me quieres todavía?
Para toda la eternidad, me responde.
Algo se relaja.
Para toda la eternidad es mucho tiempo.
Más que el que tengo aquí.
Escucho mi corazón latir suavemente.
Está vivo. Todavía estamos aquí.
¿Lo sientes? ¿Sientes tu latido?
Todavía estás aquí.
¿Tienes miedo? Me pregunta la voz.
No tengo miedo a morir, sino a dejar de existir. Es diferente.
Tengo miedo de desaprovechar esta oportunidad que me estás dando haciendo cosas que no quiero hacer y dejando de hacer aquellas que parecen una locura para mi lógica occidental.
Quiero vivir.
Ahora sí, ya me has respondido.
Has tomado una decisión valiente, pues la escuela de la vida en la tierra es la más más difícil, dolorosa y llena de sufrimiento de todas las dimensiones que existen.
De hecho, morir es liberarte.
Memento Mori. Recuerda morir.
Recuerda morir tantas veces como puedas en esta vida.
Quedarte significa recordarte siempre que eres libre.
Escúchame bien, esa no es tarea fácil.
Querrás seguir culpando a otros, a tu mala suerte o al tiempo de tu situación.
Deberás recordar cada día al despertar que eres libre.
¿Te acordarás?
Aún guardo su pluma cerca de mi almohada para que nunca se me olvide que siempre tuve alas para volar.
Y a ti, que me estás leyendo, te pregunto:
-
¿Quieres quedarte donde estás?
-
¿Recuerdas que eres libre?
¡Te leo!
¡Un abrazo con amor!
✨ Más Kindfulness, por favor. ✨
🌊 Porque no todos vamos en el mismo barco,
pero todos compartimos el mismo mar. 🌊
💚¡Un abrazo de corazón a corazón 💚 y …
¡Ojalá seas tú todos los días de tu vida!
Con todo mi amor,

