Regresé al lugar de los hechos

Ayer quedé con una amiga que me quería presentar a otra. Cuando llegué al lugar había una cola tremenda. Las encontré justo ahí, esperando su turno. Le pregunté a mi amiga que si quería que pillara una mesa. Me dijo que no, que se tenía que pedir antes.
Insistí: Pero nos quedaremos sin mesa…
Y me bufó algo así como que si no sabía lo que quería que me quedara en la cola.
No se hable más.
Me sentí francamente incómoda con ella y pretendí que todo estaba bien.
La amiga era un amor. De las mujeres más entrañables que he conocido. Eso suavizó las cosas.
Acabamos los deliciosos platos y nos despedimos.
Y aunque la conversación había fluido, me quedé con mal sabor de boca.
Esta mañana he vuelto a pensar en el tema, no porque el acontecimiento fuera importante, sino porque mi amiga lo es. He regresado al lugar de los hechos con mi mente para darme cuenta de que ella está ahora mismo, por sus circunstancias vitales, incapacitada para tener más paciencia.
No sin antes, haber ocupado por un rato el lugar de víctima en el cual me salían cosas como “¿será posible? ¿con qué derecho me habla así? No vuelvo a quedar más”.
Y ahí es cuando recordé de repente que escribí un libro que se llama Kindfulness. Un libro sobre amabilidad.
Y ahí estaba yo tan lejos de mis palabras.
¿Y sabes de qué estoy muy lejos también?
De aquella frase que ronda por ahí y que hasta me creí:
Las emociones de los demás no son responsabilidad tuya.
Es su historia.
Su responsabilidad.
Pero no es verdad.
Porque si tenemos la capacidad de influir en una persona que no lo está pasando bien,
¿qué sentido tiene tener la razón o enfadarse?
Si tú puedes, eres responsable.
Incluso, escribiendo estas palabras siento que soy co-responsable de estos minutos de tu vida. Y eso por ello que espero que en ellas encuentres algo bueno para ti.
Deseo que hoy puedas encontrar una oportunidad para influirle para bien el día a alguien: una sonrisa, dejar pasar en una cola, en un carril o ceder el lugar a alguien. Un mensaje cariñoso, gracioso o sorprendente. Tú eliges.
Pero con lo poco que cuesta, ¿por qué nos costará tanto?
Ojalá hoy nos cueste menos, tan solo al recordarlo.
Gracias por leer hasta aquí y compartir conmigo tu tiempo y tu energía.
✨ Más Kindfulness, por favor. ✨
🌊 Porque no todos vamos en el mismo barco,
pero todos compartimos el mismo mar. 🌊
💚¡Un abrazo de corazón a corazón 💚 y …
¡Ojalá seas tú todos los días de tu vida!
Con todo mi amor,

